Las prácticas no son solo “un trámite”. Bien aprovechadas, pueden convertirse en tu primer contrato laboral.
El error más común
Pensar: “solo estoy de prácticas”.
Las empresas detectan rápidamente quién viene a cumplir y quién viene a aprender y aportar.
Claves para destacar desde el primer día
- Sé puntual, responsable y constante.
- Pregunta, interésate, observa.
- Aporta ideas, aunque sean pequeñas.
- Aprende de los errores sin miedo.
- Cuida la actitud tanto como el trabajo.
Construye relaciones
Las prácticas son una oportunidad para:
- Crear red de contactos.
- Ganarte la confianza del equipo.
- Dejar huella profesional y humana.
Muchas contrataciones nacen de una buena experiencia previa.
Hazte imprescindible
No por trabajar más horas, sino por:
- Entender la empresa.
- Anticiparte a problemas.
- Ser resolutivo.
- Mostrar compromiso.
Conclusión: las prácticas son tu mejor escaparate. Trátalas como si ya fuera tu empleo soñado… porque muchas veces lo acaban siendo.



