La distribución del gasto público suavizó los efectos de la crisis económica en España al inicio de la crisis

Es una de las principales conclusiones de un estudio realizado por investigadores del Departamento de Economía de la Universidad de Extremadura
España ha sido uno de los territorios más afectados por la recesión económica experimentada en Europa. El estado de bienestar español se ha visto mermado por el crecimiento de la tasa de desempleo y el frenazo del 20150423_110131 crecimiento de la economía. Sin embargo, a pesar de todo, sus efectos no se sintieron al inicio de la crisis tanto como cabría esperarse originariamente. Y es que, la política de distribución del gasto público habría permitido minimizar los efectos de la crisis.
Al menos, así lo refleja un reciente estudio desarrollado en la Universidad de Extremadura por los profesores del Departamento de Economía, Jesús Pérez Mayo, Antonio Jurado y Francisco Pedraja.
El trabajo de estos tres expertos ha puesto de manifiesto que el gasto realizado en sectores fundamentales para la población, como es el sanitario y el educativo, ha sido crucial para hacer más soportables los niveles de pobreza existentes en las diferentes comunidades autónomas. Además, como ha explicado Pérez-Mayo, uno de los autores principales, esta investigación supone una de las primeras evaluaciones que valora y analiza dicho impacto de la descentralización de estos servicios por comunidades autónomas. Este estudio se inició, comentan sus autores, al preguntarse sobre el efecto del esfuerzo público en sanidad y educación sobre el bienestar de los hogares.
“España es un territorio descentralizado, donde existe una gran disparidad en la renta regional. Por eso, precisamente, gracias a la imputación del gasto público aquellas regiones menos desarrolladas podrían converger y reducir su nivel de desigualdad y de pobreza” ha matizado el profesor Pérez.
Así, para Jesús Pérez Mayo, desde los diferentes gobiernos tanto nacional como autonómicos se realizaron esfuerzos “ muy acertados, y que han supuesto un colchón para atenuar el impacto del embate de la crisis”. Al menos, según el profesor durante los primeros años del periodo recesivo experimentado desde 2007, ya que el trabajo se extiende hasta el año 2010 y no cubre los efectos de las medidas de consolidación fiscal.
No obstante, para este equipo de expertos, la sociedad no ha captado la contribución que el gasto público ha supuesto estos años para el mantenimiento de los niveles de mínimos de riqueza y de bienestar social de las familias españolas. “Por eso, pensamos, que debería realizarse una mayor labor pedagógica, de forma que el gasto social habría que entenderlo como una inversión social porque se invierte para que los ciudadanos y la sociedad que tengamos en el futuro sea mejor que la de ahora “.

Revista Viceversa nº 62