La comunicación, cosa de todos

Ya lo dijo muy acertadamente el nobel de Literatura, Gabriel García Márquez: “lo que no se comunica no existe” y su premisa sigue estando muy presente en nuestros días. Máxime si tenemos en cuenta que en la actualidad Segundo Pírizlas organizaciones vivimos un proceso de “cultura convergente”, una etapa de profundos cambios que trae consigo modificaciones y nuevos retos.

Es cierto que la misión de la Universidad ha sido ya asumida por todos y la necesaria vinculación del mundo académico y científico se perfila, hoy en día, como condición sine qua non para el progreso de la civilización. Pero, no debe perderse de vista que en esta marabunta de transformaciones sociales la comunicación se convierte en uno de los escenarios estratégicos de la gestión universitaria.

Por todos es sabido que la Universidad ostenta la importante labor de formar a profesionales altamente cualificados a la vez que contribuye al crecimiento social a través de su incesante labor de investigación y transferencia a la sociedad. Sin embargo, uno de sus retos es precisamente aprovechar este nuevo contexto para establecer un diálogo mucho más fluido con la sociedad, diseñar una nueva relación donde el ciudadano, haya o no pasado por sus aulas, pueda participar activamente en la construcción de la nueva realidad corporativa que se proyecta.

Conscientes de esta necesaria transformación, y del nuevo papel que le toca desempeñar a nuestra institución en el proceso de cimentación del imaginario colectivo, a primeros de año 2015 pusimos en marcha el Gabinete de Información y Comunicación en la Universidad de Extremadura. Esta dirección es ahora la encargada no solo de aglutinar, planificar  y coordinar cuantas informaciones, mensajes y actividades informativas se venían realizando. Es también la responsable de trabajar en la creación de nuevas herramientas comunicativas capaces de aportar valor añadido a esa nueva relación que se establece entre el mundo académico y social.  Sin duda, lo que le queda aún por dibujar  será una labor muy gratificante pero ardua a la vez y cuyo éxito depende, en realidad, de la capacidad de todos por aprovechar estos nuevos altavoces instituciones.

Estoy convencido de que esta nueva estructura, esta apuesta decidida por optimizar y mejorar nuestros canales de comunicación, contribuirá a posicionar a Extremadura, su tejido social, científico y empresarial en el lugar destacado que le corresponde en el  mapa nacional como internacional.

Por ello, concluyo esta reflexión invitándoos a todos los universitarios (profesores, investigadores, técnicos, estudiantes…) a participar de este apasionante proyecto con el que lograremos cumplir  la cuarta misión de las universidades, la difusión de lo que hacemos y de lo que somos a todos los agentes sociales, sin excepción.  Visibilizar nuestro trabajo será clave en este permanente diálogo que nos planteamos establecer, una contribución y un reconocimiento de nuestro día a día.

Nota editorial Revista Viceversa nº 67